El término omphalos (ὀμφαλός) proviene del griego y significa literalmente “ombligo”.
En la antigüedad, tenía un significado simbólico muy profundo y se usaba para referirse al “centro” o el punto de origen del mundo. Y eso se puede ver también en la frase en la que se menciona en Rayuela:
Acabo siempre aludiendo al centro sin la menor garantía de saber lo que digo, cedo a la trampa fácil de la geometría con que pretende ordenarse nuestra vida de occidentales: Eje, centro, razón de ser, Omphalos, nombres de la nostalgia indoeuropea.
Capítulo 3
Significados históricos y simbólicos:
- En la mitología griega:
El omphalos era una piedra sagrada ubicada en el templo de Apolo en Delfos. Según el mito, este lugar fue señalado como el “ombligo del mundo” porque Zeus liberó dos águilas desde los extremos del cielo, y se encontraron en Delfos, marcando este sitio como el centro del universo. - Simbología universal:
Más allá de Grecia, el omphalos representa la idea de un centro espiritual o cosmológico, un punto de conexión entre lo divino y lo humano. Muchas culturas han desarrollado conceptos similares, como el axis mundi en el hinduismo y el budismo. - En la literatura y la filosofía:
En textos modernos, el omphalos se utiliza de manera metafórica para referirse a un núcleo o centro esencial, ya sea personal, cultural o universal. Se asocia con la búsqueda de un “punto central” que dé sentido al caos o al desorden.
En Rayuela:
Julio Cortázar usa el término omphalos en este fragmento para ironizar sobre nuestra tendencia occidental a buscar un “centro” o un eje organizador para la vida.
Es una crítica a cómo intentamos estructurar lo que a menudo es caótico o irracional, usando conceptos como “razón de ser”, “eje” o “centro” que son construcciones más emocionales o culturales que reales.
