Rayuela, la novela del escritor argentino Julio Cortázar publicada en 1963, llegó a mis manos en octubre de 2004, cuando tenía 24 años. Para entonces, ya usaba “Rayuela” como mi nick en internet, y tantas veces me habían preguntado si era por el libro que, al final, la curiosidad pudo más.
Pensé: “Tendré que leerlo alguna vez, ¿no?”.

Ese libro ha sido un viajero incansable en mi vida. Ha sobrevivido mudanzas en Buenos Aires, viajes inesperados y hasta un cambio de país. Lo compré en Argentina, vivió conmigo en Madrid y en Playa de Gandía, y ahora viaja conmigo en mi Autocaravana por Europa, con las páginas algo desgastadas y una personalidad mucho más atractiva que cuando lo adquirí. Es, además, el primer libro que marqué por completo, subrayando frases que me deslumbraban, esas que casi parecían susurrarme secretos universales.
¿Encontraría a la Maga?
He estado más de cinco veces en París, y cada vez siento que el libro me llama a recorrer la ciudad desde sus páginas. Claro, ya he cruzado el Pont des Arts varias veces, pero no con la expectativa de que la Maga estuviera allí esperando a Oliveira.

La primera vez que leí Rayuela fue de corrido, sin pausa ni método. Más tarde intenté seguir el orden “recomendado” por Cortázar, con los capítulos “prescindibles”, pero nunca he logrado completarlo. Quizás esta vez lo consiga.
Cuando lo leí por primera vez, fue una experiencia desconcertante. Tenía 24 años y muchas referencias que mencionaba Cortázar —nombres, estilos artísticos, literarios, filosóficos— me resultaban completamente ajenas. Pero esa ignorancia no era un impedimento, sino un desafío fascinante.
¿Cómo podía un libro hacerme sentir tan perdida y tan conectada al mismo tiempo?
El estilo caótico me resultaba al principio extraño, pero luego, increíblemente lógico.
Frases en francés, algunas en inglés, otras inventadas, capítulos para leer salteando líneas o palabras… Era como si el libro estuviera vivo, obligándome a soltarme y dejarme llevar.
Y, de pronto, todo tenía sentido. Cada frase, cada párrafo, iba resonando en mi interior como si siempre hubieran estado ahí, esperando ser entendidos.
Una estructura como un laberinto
Rayuela consta de tres partes:
- Del lado de allá, que narra la vida de Horacio Oliveira en París, su relación con la Maga y las conversaciones del Club de la Serpiente, donde Cortázar nos ofrece su visión del arte y de la vida.
- Del lado de acá, el regreso de Oliveira a Buenos Aires, un encuentro con su pasado y los ecos de la Maga, siempre presente en sus recuerdos.
- De otros lados, un rompecabezas literario de fragmentos, citas y reflexiones que nos invitan a abandonar la linealidad clásica para sumergirnos en una experiencia más libre y personal.
¿Me acompañan?
Así que aquí estoy, lista para darle otra vuelta a este libro que tanto me marcó en aquellos años, con la esperanza de comprenderlo un poco más, de encontrar nuevos significados y de terminarlo por completo.
¿Te animás a acompañarme en esta aventura?

Por favor continúen… 🙂
Gracias, eso intento… 🙂
Me encanta tu blog! La verdad, se me es de gran ayuda!
el mejor libro que he leido, muy identificado con tus sensaciones, y el mio tmb esta todo marcado y lleno de notas!
A que se refiere con estridencia amarilla? Gracias
Maravilloso blog.
Pensaba: "¿Pero este hombre está loco? ¿Cómo va a escribir así? Frases en francés y algunas otras en inglés, frases absurdas, párrafos para leer salteando renglones y capítulos completos con palabras inventadas… Y lo más maravilloso es que en la medida que avanzás leyendo, lo vas entendiendo todo y lo vas sintiendo en el fondo de tu ser. ¡Es increíblemente paradójico!
EStoy completamente de acuerdo contigo en tus palabras, pues al principio del libro sientes que te pierdes oque no entiendes absolutamente nada, pero luego vas conociendo a Horacio y La Maga de tal manera nque puedes sentir sus palabras. Este libro me tiene enamorada. Rayuela, es una historia que vale la pena compartir. Gracias por el blg y ojala mas personas se interesen en leer a Horacio. S
He visto varios blogs sobre Rayuela y ninguno tan completo y bien articulado como este.
Si bien cada quien disfruta la lectura de Rayuela como mejor le acomode, el identificar en un mapa cada lugar que menciona, ver fotografías de cada sitio, saber aunque sea someramente su historia y porqué se llama así, es un placer doble y hace que uno conozca la imagen que Cortázar tuvo en su mente cuando escribió cierta frase. Además, es conocer Paris de la mano de Cortázar…o de Oliveira =)
Otra cosa muy recomendable que ayuda a hacer más completo el disfrute y comprensión de Rayuela, es conocer la traducción de las frases en otros idiomas; quien no los conozca puede recurrir al traductor de Google que a veces ofrece buenos resultados o al menos aproximados. También es recomendable consultar al menos en Wikipedia cada nombre de artistas o estilos artísticos que menciona así como de música y músicos. Para algunos, leer Rayuela de esta manera resultará una averntura divertida y, al final, habremos adquirido una cultura nada desdeñable.
Y claro, nada mejor que este blog para recorrer el camino de Rayuela en buena compañía.
Hola, amigo, empecé a leer Rayuela y debo decir que voy muy lento por la cantidad de citas y referencias, pero tu blog me ha ayudado mucho, gracias por este aporte y también espero leerlo y dejarlo un tiempo para después volver a leerlo. Quiero pensar que como en todo buen libro siempre se descubre algo nuevo cuando lo lees por segunda o tercera vez. Saludos.
Empezando a leer Rayuela, espero todavía estés por aquí! Gracias!
Empezando a leer Rayuela te encontré, espero sigas aquí y no me hagas a la Maga ehhh! Gracias!
Empezando a leer Rayuela y con la fortuna de encontrar este blog.Gracias!